¿Tiene la libertad de expresión sus límites y son las acusaciones de blasfemia universalmente aplicables?

160x180x HansUcko 160x180 scaled cropp1Por el Dr. Hans Ucko, vice-presidente de la Iniciativa de Oración y Acción a favor de la Niñez -  Miembro del Consejo Interreligioso de Educación Ética para Niños.

Tengo en mente los ataques terroristas en Copenhague y París. Podría mencionar muchos otros lugares en los que la gente ha sido asesinada pero quiero centrarme en Copenhague y Paris y no solo porque están cerca de mi casa. No, estos asesinatos se mencionan y se discuten en el marco de la libertad de expresión y de si existe tal cosa llamada blasfemia. ¿Tiene límites la libertad de expresión? ¿Son universalmente aplicable las acusaciones de blasfemia?

La libertad de expresión debe ser absoluta. En las democracias, es parte de la ley del territorio; en sociedades menos libres, hay grupos que luchan con valentía por un acceso total a la libertad de expresión. Es una realidad y es un sueño. Recientemente, un artista sueco dijo que la libertad de expresión le daba el derecho a blasfemar. Puede decir lo que quiera sobre Jesús o Mahoma o Buda. Le diría lo siguiente: “Si blasfemar te ayuda en algo, ni quiero ni puedo impedírtelo. Ni los cristianos, ni los budistas ni los musulmanes se sentirían venerados u honrados si necesitaran mi protección. Puedo pensar que tu deseo de blasfemar es algo infantil, pero no lo hago”. Lo que me molesta es cuando la responsabilidad se ve menoscabada por nuestro uso del derecho de expresión. El hecho de poder decir lo que queremos no significa que debamos decir todo lo que queramos. Intentamos enseñarles a nuestros niños a tener en cuenta los sentimientos de los demás.

Queremos que nuestros niños sean amables los unos con los otros. ¿Hay alguna edad en la que esto deja de estar vigente? ¿A que edad el abuso y el maltrato vuelven a estar permitidos?

Las comunidades musulmanas de Europa son, tradicionalmente, consecuencia de la colonización, la pobreza, las guerras y el conflicto en Oriente Medio, África y Asia. Los musulmanes son como una minoría con pocas excepciones, más bien habitantes recién llegados a cada país europeo. Hay una creciente expresión de la intolerancia y la sospecha hacia los musulmanes y la cultura islámica. Los musulmanes son discriminados en el mercado laboral y no benefician del sistema educativo en muchos países europeos. Tal marginación contribuye a un sentimiento de víctima. Alguien que no se siente seguro se convierte fácilmente en una víctima y acaba siendo el perdedor. La fe, la tradición y la cultura le ofrecen apoyo para salir adelante ante los desafíos de sentirse dejado de lado. Cuando este último recurso de esperanza está siendo caricaturizado, uno se siente que sobra y que no es bienvenido, se siente excluido. La libertad de expresión es indispensable para garantizar la dignidad de todos, en particular la de los excluidos y marginados. Si la libertad de expresión contribuye a arrollar a aquellos que ya están al margen, abandona su propio ideal. Se necesita considerar el contexto. La libertad de expresión no puede significar que hay un derecho legítimo para una mayoría de denigrar a una minoría.