Las ideas fluyen cuando la gente habla

“Los mayores logros de la humanidad han surgido al hablar y sus grandes fracasos al no hablar. No tiene que ser el futuro. Con la tecnología a nuestra disposición, las posibilidades son ilimitadas. Todo lo que necesitamos es asegurarnos de seguir hablando”.

Stephen Hawking

Invertir tiempo en la construcción de relaciones con niños y niñas:

Mi mente me lleva a una conversación que tuve con mi adorable sobrino de 7 años, Aditya Aram, en la navidad del 2017. Habíamos acabado de regresar de una visita a terreno. Al bajarnos del auto él preguntó “Bua, ¿quién es el jefe en Shanti Ashram?”. La palabra “jefe” me molestó. En una fracción de segundo, me hizo reflexionar sobre qué ejemplos de liderazgo le estaba dando. Incluso mientras intentaba responder la primera me formuló rápidamente una segunda pregunta: “Cuando tú mueras, ¿quién será el líder?”. A esto dije muy honestamente que no había empezado a pensar en ello, pero que estaba segura de que alguien bueno y capaz estaría listo para liderar. A lo largo de la conversación él se mostraba involucrado, curioso y paciente y parecía que ya sólo poder hacer preguntas y estar en la conversación eran importantes primeros pasos para él. En la semana que antecedió a esta particular conversación, habíamos ido a menudo caminando a mi oficina y participado en programas juntos. Él pudo ver de primera mano mi trabajo en el Centro Internacional para la Niñez y la Salud Pública. Para mí también, sólo el compartir mi trabajo y vida diarios con él fue enriquecedor, y he venido a extrañar mis conversaciones con Aditya. Mi trabajo con niñas y niños en los últimos 20 años me ha dado el raro privilegio de conocer a niños de diferentes procedencias y experiencias de vida. La interacción con ellos ha sido a menudo significativa, abierta y constante y con seguridad me ha ayudado a evolucionar hacia lo que me he convertido.

UNICEF reporta “la mayoría de los niños y niñas hoy en día han vivido la mayor parte o toda su vida en el siglo XXI, su progreso y acceso a recursos, influenciados significativamente por los pactos globales que el mundo ha forjado y a través de los cuales hemos buscado un mundo mejor para los niños”. Si bien el impacto de nuestro trabajo para los niños y niñas está representado en el terreno y en los indicadores de desarrollo infantil que presentamos, lo que parece insuficiente en estos esfuerzos globales y locales son nuestras interacciones directas con los propios niños en asuntos que les conciernen.

Dada la magnitud de los problemas como la violencia, la pobreza, las enfermedades y las desigualdades que continúan afrontando nuestros niños y niñas, es vital que haya algo fuera de lo común que debamos hacer para enfrentarlos. Interactuar con los niños y escuchar sus preocupaciones y aspiraciones puede ayudarnos a encontrar nuevos enfoques y modelos. En el programa de educación ética de Arigatou International, se da gran importancia al compromiso proactivo y sostenido de los niños y niñas. La red de jóvenes facilitadores repartidos por todo el mundo es un testimonio de este compromiso. El no invertir en relaciones y crear interfaces de compromiso con los niños y niñas tiene un costo social considerable que puede ser difícil de deshacer.

Sólo si invertimos en la construcción de relaciones con los niños, el 'HABLAR' puede suceder ... ¡la sabiduría que albergan nuestros niños y niñas nos sirve para aprender y enriquecernos!

Estableciendo el contexto

'Diálogo' se define de muchas maneras diferentes; una de las formas en que se define es participar en una conversación para resolver un problema. De propósito limitado, como parece esta definición, establece el escenario para un objetivo compartido: un problema común para resolver, un simple paso en la construcción de confianza.

Recuerdo una reciente interacción con Revathi, un joven indio brillante, pasante en el Centro Internacional para la Niñez y la Salud Pública (ICPH por sus siglas en inglés que, además de otras cosas, está llevando a cabo una revisión de la literatura sobre la salud mental en los adolescentes. Uno de los ensayos que me leyó en voz alta me hizo ver la capacidad de recuperación de los adolescentes. El documento analizaba la interacción entre los activos internos del niño (factores positivos que residen en el individuo, como la competencia, habilidades de afrontamiento y autoeficacia) y recursos externos (apoyo de los padres, mentores adultos u organizaciones comunitarias que promueven el desarrollo positivo de los jóvenes) y la forma en que moldean la construcción de la resiliencia entre los niños y niñas. La resiliencia se ha definido en el documento como "el proceso de superar los efectos negativos de la exposición al riesgo, hacer frente con éxito a las experiencias traumáticas y evitar las trayectorias negativas asociadas con los riesgos".

Esta evidencia y los aportes teóricos que la acompañan nos obligan a pensar un poco más acerca de dónde pueden tener lugar estas "conversaciones con niños". Puede suceder en el hogar, en entornos formales e informales, no se puede sobre enfatizar el papel complementario de los grupos de jóvenes voluntarios, las comunidades de fe y las organizaciones de servicio a la comunidad.

El recurso "Aprender a Vivir Juntos" y su uso en marcos y enfoques educativos incorporan metodologías tradicionales y modernas. Estos enfoques conducen a metodologías que proporcionan un espacio para el intercambio, la interacción, el encuentro, el descubrimiento, el pensamiento crítico, la reflexión y la acción. La metodología de Aprender a Vivir Juntos coloca al individuo en un proceso de aprendizaje auto dirigido, llevado a cabo en relación con los demás. También ayuda a desarrollar habilidades, mejorar el conocimiento de los participantes y nutrir las actitudes que les permitan aprender a vivir y actuar en una sociedad plural. Este es un paso extremadamente crítico, que ayuda a los niños a prepararse para las "Conversaciones" y el "Diálogo con adultos" significativos sobre los temas que les preocupan. La falta de una preparación cuidadosa pude hacer que nuestros esfuerzos se reduzcan a simbología o simbolismo.

En Conversación con niños y niñas

A través de una gran cantidad de ejemplos concretos, documentados y vividos, es claro que el progreso sostenible en la sociedad sólo es posible cuando las personas se encuentran, fluyen las ideas, se siguen las acciones y se estudia el impacto. Se basa en investigaciones recientes, acuerdos globales y la experiencia colectiva que el mundo ha acumulado como recurso común. Si queremos lograr el progreso de formas que no hemos hecho antes, debemos buscar alianzas con los más vulnerables, los más pobres y los más difíciles de alcanzar. En todas las tres categorías, los NIÑOS Y NIÑAS representan números desproporcionados.

Por lo tanto, mi llamado a la acción es 'ampliemos nuestras conversaciones con niños, niñas y jóvenes, interactuemos con ellos y trabajemos juntos para que podamos comenzar a crear el futuro que queremos'.

Como dice Stephen Hawking, el inspirador cosmólogo, "las ideas fluyen y los logros abundan cuando la gente habla".