Retos en la Construcción de Sociedades Cohesivas en un Contexto Multicultural: Los Desafíos que Enfrentan los Sistemas Educativos

Dr. Rashid Omar

Dr. Rashid Omar, Investigador de Estudios Islámicos y Construcción de la Paz en el Instituto Kroc de Estudios Internacionales para la Paz, Universidad de Notre Dame.

Me gustaría compartir nueve (9) puntos breves. Los tres primeros son conceptuales y abordan a lo que nos referimos con cohesión social. Los otros tres puntos se relacionan con mi amplio diagnóstico de las causas de raíz del conflicto mortal y la violencia, que es la antítesis de la armonía social. Por último, concluyo compartiendo tres modestas sugerencias sobre cómo podemos contribuir a construir una cultura de cohesión social.  

Podría ser útil y conveniente comenzar por explorar brevemente la definición de cohesión social. Una sociedad cohesionada es aquella que lucha por el bienestar y el florecimiento de todos sus miembros. Lucha contra la exclusión y la marginación, crea un sentido de pertenencia, promueve la confianza entre diversos grupos y ofrece a todos sus miembros la oportunidad de desarrollar al máximo su potencial humano y su creciente movilidad.

El segundo punto conceptual es que el conflicto no es en sí mismo negativo o una aberración de la condición humana. El conflicto, como argumenta el menonita constructor de paz John Paul Lederach, puede ser un motor para el cambio social.

El tercer punto conceptual se basa en el legado y la herencia de Nelson Mandela que vivió y actuó los valores y principios que predicó en su vida. Afirmó que:

"Nadie nace odiando a otra persona por el color de su piel, su origen o su religión. La gente debe aprender a odiar, y si pueden aprender a odiar, se les puede enseñar a amar, porque el amor viene más naturalmente al corazón humano que su opuesto”. (El largo camino hacia la libertad).

Causas de Raíz de la Ruptura en la Cohesión Social

Hay una serie de variables complejas que contribuyen a la ruptura de la cohesión social. Algunos de estos factores tienen que ver con las estructuras sociales, es decir, la forma en que una sociedad interactúa y vive junta, su economía política y su sistema legal. Otros factores son estructurales y tienen que ver con el legado de las injusticias históricas, los sistemas culturales y la socialización.

A menudo se pasan por alto los factores estructurales. Por ejemplo, el opresivo sistema de apartheid en el que nací y crecí ha contaminado profundamente la forma en que veo a las personas con pigmentación de la piel más oscura. El sistema de apartheid dividió a la población sudafricana en cuatro grupos: blancos, indios, personas de color y negros. Bajo el sistema de apartheid, fui clasificado como una persona de color, es decir, una persona de ascendencia mixta. Por lo tanto, mis padres fueron legalmente obligados a vivir en un área segregada designada para personas de color y fui obligado legalmente a asistir a una escuela que se asignó a "personas de color" solamente. Haber sido socializado en un sistema así y haber sido impedido legalmente de interactuar con personas de diferentes culturas y colores de piel ha afectado angustiosamente mi visión del mundo. Por lo tanto, soy agudamente sensible a la forma en que el sistema y las estructuras del apartheid me han condicionado y socializado y soy consciente de la necesidad de curarme del flagelo del racismo.

Tres Modestas Sugerencias para Construir Cohesión Social

Quisiera concluir con tres modestas sugerencias sobre cómo podemos contribuir a la construcción de la cohesión social.

Primero, necesitamos comenzar temprano inmunizando a nuestros hijos contra el racismo. Nuestro contenido educativo y pedagogía deben consistir en una educación deliberada contra el racismo.

Segundo, debemos proporcionar a nuestros hijos las herramientas críticas que necesitan para interrogar de cerca las estructuras de nuestras sociedades e identificar los factores que engendran actitudes de superioridad y socavan la cohesión social. Por ejemplo, en las sociedades contemporáneas, las enormes desigualdades en la riqueza fomentan el clasismo y un colapso en la cohesión social.

Tercero, necesitamos modelar el antirracismo y brindar a los niños ejemplos concretos de luchas antirracistas. En este sentido, debemos evitar exagerar y mitificar a nuestros héroes. Por ejemplo, en Sudáfrica existe un debate sólido sobre cómo Mohandas K. Gandhi vinculó deliberadamente su lucha por los derechos de los indios a la de los negros africanos (El Gandhi Sudafricano, Ashwin Desai y Goolam Vahed, 2016). Al ver a nuestros héroes como seres humanos y no como ángeles, no solo podemos aceptar su abrumadora bondad sino también aprender de sus errores y agregar valor a sus herencias. El mismo enfoque de abrazar las fragilidades de nuestros héroes debe respaldar a todos los demás héroes como Rosa Parks, Dorothy Day, Martin Luther King Jr. y Nelson Mandela. Mandela era un hombre que encarnaba algunas cualidades humanas extraordinarias y algunas debilidades. Su logro más notable fue el de la reconciliación, pero esto también tuvo un gran costo para Sudáfrica. Es lamentable, por lo tanto, que veintitrés años después del final del Apartheid, y el comienzo del régimen democrático en el que todos los sudafricanos disfrutan de los mismos derechos como ciudadanos, todavía existan niveles imperdonables de desigualdades sociales y económicas en este país.

En conclusión, he compartido estas ideas amplias y generales con la esperanza de que puedan provocar una discusión más profunda sobre nuestro tema. No son integrales y, ciertamente, no están escritas en piedra.

Muchas gracias por su paciencia conmigo.

 

Observaciones en la Discusión de Mesa Redonda:
Retos en la Construcción de Sociedades Cohesivas en un Contexto Multicultural: Los Desafíos que Enfrentan los Sistemas Educativos
10 de agosto de 2017, Gandhi Darshan, Nueva Deli, India  
Por el Dr. Rashid Omar, 
Investigador de Estudios Islámicos y Construcción de la Paz en el Instituto Kroc de Estudios Internacionales para la Paz, Universidad de Notre Dame.